martes, 5 de mayo de 2009

Comunicación con el alma...Los Pulmones


El meridiano del pulmón va desde el pecho hasta el pulgar por la cara interior del brazo. El órgano correspondiente, los pulmones, tiene la estructura de un árbol invertido que crece hacia el interior de la caja torácica moviéndose rítmicamente y cuyas hojas son los millones de alvéolos que realizan el intercambio gaseoso del dióxido de carbono por el oxígeno.

En yoga existe la creencia de que todo ser humano tiene predestinado un número fijo de respiraciones, respirar rápido, por consiguiente, equivaldría a consumir la vida. De hecho, existen algunos ejemplos en la naturaleza que confirman esa teoría. Los cocodrilos, los elefantes y las tortugas, animales que alcanzan una gran longevidad, respiran muy despacio. En cambio, los perros, los gatos y otros muchos que respiran con mucha rapidez tienen una vida relativamente corta.

De ahí que uno de los objetivos planteado por yoga sea el de conseguir una respiración lo más lenta posible; los yoguis tratan de realizar 5 o 6 ciclos de respiración por minuto en lugar de los 16 o 18 ciclos habituales, aunque no tanto con la intención de vivir muchos años, sino porque le ritmo respiratorio tiene mucho que ver con la calidad de vida.

Desde el punto de vista astrológico, los pulmones están regidos por la influencia del planeta Mercurio, símbolo del intercambio y de la comunicación. En efecto, la respiración representa nuestra comunicación más directa con el medio que nos rodea, y depende en gran medida de cuál sea nuestra actitud básica en relación con ese medio: tensa y nerviosa, o relajada y gozosa.

Todos hemos tenido ocasión de comprobarlo en persona: ante las situaciones de agitación o de angustia, cuando perdemos la relación con nosotros mismos, cuando no estamos centrados, respiramos de manera irregular, generalmente superficial o acelerada. En cambio si uno está relajado y en paz consigo mismo y con el mundo, respira tranquila y profundamente.

Los yoguis descubrieron que no sólo el estado de ánimo pacifico produce una respiración tranquila, sino que también se cumple lo contrario: una respiración serena, prolongada y profunda favorece la relación equilibrada y relajada con respecto al mundo.

En Kundalini Yoga se dice que la respiración lenta favorece el funcionamiento de las glándulas superiores, la pituitaria y la pineal, y por consiguiente también el de los chakras superiores que guardan correspondencia con la intuición y la sabiduría.

La respiración lenta, no se obtiene por medio de una simple decisión voluntaria. En primer lugar hay que adquirir conciencia de los procesos de la propia respiración. Esto se consigue gracias a los ejercicios respiratorios y meditativos del yoga.

Es importante también, tomar conciencia de que al exhalar el aire se eliminan sustancia perjudiciales para el organismo. El aliento exhalado, visible en forma de vaho cuando el aire está muy frio, contiene vapor de agua y a su vez éste es el vehículo de numerosos productos de desecho del metabolismo corporal. De ahí que la respiración lenta y profunda conceda tanta importancia a la exhalación completa y también la respiración de fuego supone una intensificación especial de tal proceso de limpieza.


Manual de Kundalini Yoga - Satya Singh

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